¿Hay una mejora de la conectividad entre Rancagua y Machalí?

El 5 de noviembre de 2020 fue inaugurada la conexión vial entre el cruce San Juan, Escrivá de Balaguer en Machalí con la Av. República en Rancagua. Es casi un kilómetro de pavimento que alivia los graves problemas de conectividad entre ambas comunas.

Esta obra tardo dos años en construirse, pero pasó demasiado tiempo antes para que las autoridades de ambas comunas y de los respectivos ministerios pudieran llegar a un acuerdo mientras los reclamos por los grandes “Tacos” vehiculares en las mañanas para viajar hacia Rancagua y en las tardes para regresar a Machalí se hacían sentir por diversos medios.

La pandemia disminuyó notoriamente el flujo vehicular porque los colegios cerraron y El Teniente disminuyó sus labores, con ello la presión por los traslados bajó, pero el problema no deja de existir y con las mayores libertades que han venido de mano de las vacunas nuevamente comienzan a visualizarse sus consecuencias.

La deficiente conectividad entre estas ciudades continua y se acentuará cuando se normalicen los colegios. Se está avanzando en la ampliación de la Carretera del Cobre y se han anunciado nuevos tramos que complementan a lo inaugurado hace un año, pero el tiempo corre en contra.

La solución final debe ser más integral, se tiene que mejorar notoriamente el transporte público inter comunas.

Hace muchos años, cuando se planteó el requerimiento de la doble vía Miguel Ramírez – San Juan, también se estableció la necesidad de pensar en un tranvía o ferrocarril ligero. La idea era dejar espacio suficiente entre las calzadas que se pensaban construir para tratar este proyecto más adelante. Chile ya ha gastado demasiados millones en construir el Metro para Santiago y la conectividad en regiones ha quedado atrasada.

No se sabe en que se han invertido los fondos de la Ley Espejo del Transantiago. Esos fondos no se han mencionado en los comunicados de las autoridades.

Pero hay que tener claro que el aumento del parque automovilístico es producto de la falta de un buen transporte público y no se debe demonizar a los automovilistas. Las ciudades crecen y envejecen, por ello los padres jóvenes o los abuelos no pueden transportar siempre a sus hijos o nietos en bicicleta.

Falta una mirada menos tecnócrata y más humanista para encontrar la solución al problema de conectividad, que comience por la planificación urbana antes de permitir miles de viviendas nuevas sin conexiones inteligentes y ocupando terrenos agrícolas de primera clase como lo son los existentes entre Machalí y Rancagua; mucho menos trasladar el problema de un punto a otro, sin entregar una solución real e integral. En ese sentido el abrir Hernán Ciudad sería un grueso error ya que no sólo no cambiaría la realidad del taco de Machalí, sino que colapsaría un barrio que ninguna culpa tiene sobre la falta de planificación vial.

Noticia publicada con información de El Rancaguino

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