¿Por qué hay déficit en el transporte público de O’Higgins? La mitad de la flota de buses están inactivos

En la imagen: Recorrido Graneros – Rancagua saliendo del Terminal Rodoviario.

La Región de O’Higgins ha evidenciado un alza en el déficit de transporte público. De acuerdo con cifras informadas, el 50% de la flota se encuentra sin conductores. Pero, hay varias denuncias por parte de la población frente a las problemáticas a las que se enfrentan para desplazarse por la ciudad.

El ex Seremi de Transporte y Telecomunicaciones, Boris Acuña, indicó que la falta de vehículos de transporte público tiene relación directa con la falta de conductores, un hecho que ocurre en todas las comunas de la región: “Efectivamente la mayoría de las comunas rurales y Rancagua también, por cierto. Esta comuna tiene el 50% de la flota en la calle, el otro 50% no está funcionando por falta de conductores”.

Como entidad regional, se gestionó la entrega de 40 becas para conductores en coordinación con Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE) para aumentar la cantidad de conductores en la región. Sin embargo, frente a esto, Acuña indicó que se debe “gestionar por intermedio de las municipalidades la obtención más rápida de las licencias porque hay algunas que dan hora para dos o tres meses”.

Manuel Guerrero, administrador del Terminal O’Higgins donde llegan y salen buses interprovinciales, comentó: “Hay muchas empresas de buses que no tienen conductores para trabajar y en los talleres de Santiago, donde tienen los patios de estacionamiento, hay un poco de más de la mitad de los buses estancados, por no haber conductores”.

Ante las quejas de los usuarios por los precios de buses interprovinciales, Guerrero declaró que hace dos años pasaban 600 buses diarios por el terminal. Sin embargo, tras el estallido social y la pandemia, actualmente hay cerca de 300. Además, agregó que “el transporte tiene que ver con el combustible. Hace un año atrás estaba un 25% más barato que hoy. Un conductor gana distinto a lo que ganaba antes”.

El déficit evidenciado de choferes en la región tiene como consecuencia la falta de buses, micros y colectivos en la zona, motivos por lo que las personas deben esperar una mayor cantidad de tiempo para lograr movilizarse. Esto, sumado al incremento en los precios del transporte público, ha resultado en el descontento de la población, quienes se han manifestado a través de redes sociales, haciendo denuncias a este medio de comunicación e incluso presentando sus quejas ante la Seremi de Transporte.

De acuerdo con las denuncias, se encuentra la falta de actualización de la Tarjeta Nacional del Estudiante (TNE), resultando en que varios estudiantes hagan uso de la versión de 2019. Esto considera una dificultad importante al momento de tomar microbuses, porque muchas veces no se les cobra el precio de estudiantes por no contar con el documento actualizado.

Frente a esto, el ex Seremi, indicó que “nosotros nos hemos comunicado con las diversas líneas de buses y hoy vamos a reiterar ese llamado; a respetar ese documento mientras no aparezca el que tiene que ver con el año 2022. Ha habido muchos reclamos también en nuestros portales, nosotros lo que hacemos es derivar esos reclamos a las empresas y éstas toman acciones contra los choferes que cometen esas acciones”.

Por parte de la entidad de transporte, la fiscalización que pueden realizar tiene relación con controles a los diversos medios de movilización y que estos cuenten con las medidas de seguridad correspondientes. Además del cumplimiento de tarifas subsidiadas, en este caso, los buses y colectivos están regulados por el decreto 212, que les permite aumentar sus precios, pero deben avisar a la Seremi con un mes de anticipación.

El decreto 212 del Reglamento de los Servicios Nacionales de Transporte Público de Pasajeros del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, indica que “regula todas las condiciones de operación de los vehículos, desde el tipo de flota hasta la tecnología de uso”. En relación con las tarifas de los buses intercomunales, son determinadas por las mismas empresas de transporte, teniendo que informar dichos valores con antelación.

Tarifas sin control

Sobre el descontrol en las tarifas que cobran, por ejemplo, los buses interprovinciales y algunas líneas de colectivos, Acuña explicó: “Es absolutamente irregular, eso tiene que ver con el mercado cuando hay mucha demanda. Ellos se aprovechan de esta situación cuando se les llena el Terminal O’Higgins, cobran lo que ellos estimen conveniente”.

Manuel Guerrero, gerente general de la empresa propietaria del Terminal O’Higgins, respondió: “No tenemos ninguna injerencia en las tarifas que cobren los buses; lo único que hacemos por ejemplo a la empresa TurBus, le arrendamos boletería y le otorgamos derecho a losa para que puedan ingresar con sus buses al terminal. Esa es nuestra intervención”.

En relación con la fiscalización que realiza la Seremi, específicamente al terminal ubicado en Alameda, el administrador puntualizó que “la he visto harto últimamente y le hacen fiscalización a todos los buses como corresponde… por sorpresa, a mí no me informan ni me piden permiso, están en su derecho”.

Noticia publicada con información de El Tipografo

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