Una reunión de trabajo sobre temas relacionados con la construcción de Carretera El Cobre, se…
«No se quiere otra ‘Carretera del Cobre’: Av. La Sanchina y la ilusión del progreso»

«La publicación de un destacado medio regional del pasado jueves 29 de enero trae consigo una angustiosa realidad: La ampliación de la Avenida Sanchina, una obra fundamental para aliviar la congestión entre Machalí y Rancagua, que debió concluir a fines de 2024, hoy podría extenderse hasta octubre de 2027 si se aprueba el nuevo requerimiento de plazo presentado por la empresa responsable de su construcción. Esta coyuntura, lejos de ser una anécdota técnica, supone una nueva cicatriz para la movilidad regional y un mal presagio para la confianza ciudadana.
Avenida La Sanchina se suma así a un largo repertorio de proyectos que, lejos de ser símbolos de desarrollo, exhiben una preocupante crisis de gestión de obras públicas: Atrasos sistemáticos, planificación deficiente y costos crecientes. Más aún, evoca con inquietud el triste capítulo de la Carretera del Cobre, donde también se prometió eficiencia y resultados que nunca llegaron.
Los motivos de las nuevas prórrogas no son menores: Durante la ejecución se descubrieron conflictos con redes sanitarias que no se anticiparon, coordinaciones fallidas con servicios básicos como electricidad, y el reconocimiento —en el propio cronograma— de que no se definieron diámetros básicos para la pavimentación. Es decir, problemas que debieron resolverse antes de firmarse el contrato, no a mitad del camino.
Esto no es simple burocracia, es incapacidad para prever y planificar, lo que se traduce en obra inconclusa, frustración ciudadana y recursos públicos diluidos.
Quizá lo más preocupante de este desaguisado es el rol que ha asumido —o que ha permitido asumir— el Gobierno Regional (GORE) en este proceso. El GORE es mucho más que un financiador: Es una institución con mandato constitucional para administrar, priorizar y monitorear los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y velar por inversiones que respondan a las necesidades reales de la región.
Sin embargo, el GORE ha parecido comportarse como un “cajero automático”: Desembolsa cerca del 70 % de los $9.700 millones comprometidos en Sanchina, y autoriza un aumento de contrato de casi mil millones de pesos pero evita hacer valer sus atribuciones si bien no legales, si políticas y comunicacionales para exigir cumplimiento de plazos y estándares. La excusa de que la responsabilidad corresponde sólo al ente técnico, al SERVIU —una unidad técnica que tampoco ha logrado imponer cronogramas- no es suficiente, más cuando el propio Gore reconoce que al recibir los estados de pago hace ya bastante tiempo habían advertido que la cosa no venía bien. En este caso han fallado todos, Consejeros Regionales y miembros del Gobierno Regional.
Es que el GORE no puede convertirse en un mero firmante de cheques, sino para garantizar que las inversiones resuelvan los problemas que se proponen enfrentar y que la plata gastada rinda frutos reales.
Fresco aún está en la memoria cómo la Carretera del Cobre se transformó en una historia de ajustes presupuestarios, paralizaciones prolongadas y promesas incumplidas que afectaron al comercio, a la seguridad vial y —sobre todo— a la paciencia de la ciudadanía. Av. La Sanchina hoy camina por ese mismo sendero de frustración. Este sería un buen momento para que el Gobierno Regional haga valer el nombramiento de la zona metropolitana de Rancagua, Machalí, Olivar y Graneros.«
Luis Fernando González V
Sub Director
Noticia publicada con información de Diario El Rancaguino


